Sánchez da la puntilla al apestado Zapatero para no contagiarse: le evita en la campaña de CyL

Sánchez da la puntilla al apestado Zapatero para no contagiarse: le evita en la campaña de CyL
En un movimiento que huele a cálculo electoral puro, Pedro Sánchez ha decidido marcar distancias con José Luis Rodríguez Zapatero, el expresidente convertido en lastre tóxico para el PSOE. A pesar de que Zapatero participará en la campaña de las autonómicas de Castilla y León –su tierra natal, donde el partido lo recupera sorprendentemente tras ausentarse en Extremadura y Aragón–, no coincidirá ni un solo acto con el actual líder socialista. Fuentes del partido lo achacan a "agendas apretadas", pero la realidad es más cruda: Sánchez no quiere que el hedor de las sospechas sobre Zapatero le salpique en plena precampaña, con las elecciones del 15 de marzo a la vista.
Y no es para menos. Zapatero está en el ojo del huracán por el escándalo del rescate a Plus Ultra, la aerolínea de vínculos chavistas que recibió 53 millones de euros públicos durante la pandemia. El próximo lunes 2 de marzo, el exmandatario deberá comparecer ante la comisión de investigación del Senado –controlada por el PP–, para explicar sus relaciones y las de sus hijas con Julio Martínez, alias 'Julito', el empresario amigo detenido en la operación por blanqueo de capitales. A través de su empresa Análisis Relevante –sin empleados y con actividad sospechosa–, Julito pagó al menos 450.000 euros a Zapatero por "consultorías globales" que suenan a humo, y entre 198.000 y 300.000 euros a la agencia de sus hijas, Laura y Alba, por supuestos servicios de diseño y comunicación. En total, unos 600.000-750.000 euros que coinciden sospechosamente con el período en que Plus Ultra negociaba el rescate, y que la UDEF investiga como posible facturación simulada.
Zapatero defiende la legalidad de estos pagos y niega cualquier mediación, pero los hechos hablan: Julito tenía un contrato para cobrar el 1% del rescate, y los flujos de dinero apuntan a un enredo de favores y comisiones. Sánchez, que en campañas pasadas como las generales de 2019 o 2023 compartió escenarios con Zapatero para movilizar a la militancia, ahora lo evita como a un apestado. Es la puntilla: prioriza su imagen inmaculada ante un escándalo que huele a corrupción socialista. ¿Cuánto más aguantará el PSOE este lastre? Castilla y León será el termómetro, pero el contagio ya está en marcha.

DyWTdND6Cts
DyWTdND6Cts

imagenes-gran-premio-australia-formula-25_g
imagenes-gran-premio-australia-formula-25_g

Prueba Imagen 2
Prueba Imagen 2

Prueba Imagen 1